El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) advierte que las condiciones de pobreza, desnutrición y marginar social que enfrentan millones de niños y adolescentes que habitan zonas urbanas en el planeta generan serias desventajas educativas. Estima que al menos 200 millones de menores de cinco años no alcanzan su potencial de desarrollo cognitivo, mientras 67 millones en edad de cursar la educación primaria no acuden a las aulas. De ellos, 53 por ciento son niñas.
En su reporte anual sobre el Estado mundial de la infancia 2012: las niñas y los niños en un mundo urbano, que en esta ocasión está dedicado a la vida de los menores de 19 años en las ciudades del planeta, destaca que los niños que crecen en medio de la pobreza no acceden a la educación, sobre todo en zonas donde hay pocas escuelas públicas o no hay, por lo que no es raro que las familias tengan que decidir entre pagar para que sus hijos asistan a escuelas privadas sobre pobladas y de mala calidad, o retirarlos definitivamente.
En cuanto a la escolarización en zonas urbanas pobres señala que entre los principales factores que atentan contra la calidad de la educación está el hacinamiento en las aulas y falta de instalaciones apropiadas, incluso, el acceso a sanitarios en buen estado.
Demasiados jóvenes en el mundo entero, alerta Unicef, se hallan ociosos, sin estudio ni trabajo.
El organismo internacional destaca que casi la mitad (43 por ciento) de los niños que habitan el planeta –estimados en mil 200 millones menores de 19 años– viven en zonas urbanas, por lo que se prevé que para el año 2050, siete de cada 10 personas será un residente urbano.
Cada año se incrementa en 60 millones el número de habitantes urbanos en todo el mundo, aunque en su mayoría se trata de población en países de bajos y medianos ingresos, los cuales están modificando rápidamente su composición de zonas rurales a urbanas.
